Guía práctica crudivegana
Empezar a comer crudivegano siguiendo La Dieta Original tiene muchas ventajas. Hace no demasiado tiempo, cuando oía hablar de personas que se alimentaban de forma crudivegana escuchaba admirada porque me llamaba mucho la atención. Veía que era gente que hablaba apasionadamente de una dieta que a mi me parecía aburrida. Siempre me ha gustado preparar comida, y pensar en comer una fruta, un puñado de frutos secos o un aguacate, así, sin más, por más que me gustasen las frutas, los frutos secos o los aguacates, me parecía soso.
El caso es que, en enero de 2008, queriendo hacer una desintoxicación, cayó en mis manos el libro The Raw Food Detox Diet: The Five-Step Plan for Vibrant Health and Maximum Weight Loss, de Natalia Rose; y me impactó considerablemente. Natalia, que es naturópata como yo, había adaptado los principios de la naturopatía a la alimentación cruda, y había creado 5 pasos para acercarse al crudiveganismo, pudiéndolo compaginar con comer cocinado. Natalia presentaba en su libro recetas para preparar comida cruda, que estaban muy lejos de comer una simple manzana o una nuez, algo que a mi me parecia tan aburrido. Coincidí plenamente con el enfoque de Natalia.
Seguí tirando de la manta, y adquirí otros dos libros que me impactaron mucho: Ani’s Raw Food Kitchen: Easy, Delectable Living Foods Recipes, de Ani Phyo y, sobre todo, RAWvolution: Gourmet Living Cuisine, de Matt Amsden, que además es practicante de yoga ashtanga como yo. Son dos libros en los que las recetas crudiveganas son tan vistosas, coloridas, frescas, alegres, originales, sorprendentes, sanas, sencillas, rápidas... podría seguir enumerando virtudes sin parar... que me cautivaron. Ahora bien, nunca olvidaré un consejo que mencionaba Natalia Rose en su Raw Food Detox Diet: "Do not be dense". Con las recetas crudas, uno puede caer en la tentación de comer demasiados frutos secos, semillas, frutas desecadas o siropes. Hay que ser moderado y, siendo crudo, centrarse en las verduras, hortalizas y frutas como base de la alimentación.
Hoy por hoy sigo la alimentación cruda casi totalmente, es decir, en casa suelo comer crudo practicamente siempre y, como algo cocinado si salgo fuera a comer, sobre todo si es en casa de mi madre, porque su comida vegetariana cocinada me sienta igual de bien que la crudivegana.
Sigo esta dieta porque me sale así, porque me gusta, me sienta bien y porque me divierte inventar nuevas, coloridas y vibrantes recetas. No hay nada impuesto. Cuando quiero comer cocinado, como cocinado. Lo importante es alcanzar el nivel en que a cada uno le va.
Con mi experiencia, publiqué La Dieta Original y he creado esta web, para compartir contigo lo que he investigado sobre la dieta crudivegana, porque a mi me funciona, y sé que con ella uno puede mejorar muchas dolencias estomacales, digestiones pesadas, dormir mejor, parámetros en sangre como azúcar, colesterol, triglicéridos, transaminasas... además de eliminar toxinas, bajar de peso, mejorar el estado de ánimo... sin olvidarnos de sus beneficios para personas diabéticas o con enfermedades crónicas o las que son llamadas "terminales".
Actualmente imparto el Curso Semilla de Transformación Crudivegana y estoy trabajando en una nueva obra: Manual del Crudivegano.
Recientemente me he formado en cocina crudivegana para gourmets en Nueva York, de la mano del Chef Dan Holyt, del restaurante crudivegano Quintaessence. En breve tengo pensado impartir un curso sobre técnicas de cocina cruda (es impresionante lo que se puede hacer con los crudos!!)

Aunque tendrá que esperar, ya que en este momento me encuentro inmersa en un ayuno de zumos verdes, wow!!! (me encanta que todo sea así de sencillo o más complejo, según el día...)
Ana Moreno. 19 de Julio de 2009 (El día de mi 35º cumpleaños).
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| En Nueva York, en la puerta del famoso restaurante crudivegano gourmet "Pure Food & Wine", 54 Irving Place. |
En un parque del Barrio Chino de Nueva York, comiendo mi primer durian :-) |
Video viaje crudo a Nueva York
Recomendaciones para Viajeros Crudiveganos en Nueva York
Extraído de "Crudo en la Nevera: Manual para el Crudivegano Novato", de Ana Moreno (en preparación)
En Nueva York hay de todo. Hay muchísimos restaurantes vegetarianos, siendo muchísimos también los veganos, varios de ellos con opciones crudiveganas. En la España peninsular, cuando escribo estas líneas, solo hay un restaurante crudivegano 100%, en Ibiza, que se llama Parawdiso.
El verano de 2009, cuando comencé mi formación como chef crudivegana en Nueva York, me recorrí todos los restaurantes crudiveganos de Manhattan.
Esta es una selección de mis lugares preferidos, no sólo restaurantes crudos, también tiendas especiales, mercados y un hotel situado estratégicamente en medio de todo. Se trata del Hotel Union Square Inn, bastante recomendable por su localización y por lo tranquilo que es. En el precio de la habitación está incluido el desayuno, que no es nada del otro mundo, pero para quien lo quiera, está confeccionado a base de café, pan, mermeladas y zumos, nada de bacon ni salchichas. Como punto negativo, señalar que no tiene ascensor, y como positivo, que tiene internet wi-fi en la habitación. Se encuentra localizado en pleno East Village: 209 East 14th Street.
Lunes, miércoles, viernes y sábados, desde muy temprano hasta las 17 horas, me gusta ir a Union Square, en la 17th Street, entre Broadway y Park Avenue, donde hay un mercado de comida ecológica al aire libre, bastante grande y completo, colorido y bullicioso. Se llama Greenmarket Farmers` Market.
Para ir al mercado siempre sigo el mismo recorrido, desde la 14th Street subo hasta la 17th Street y llego a Irving Place, donde se encuentra un pequeño lugar llamado "Pure Food & Wine" (take away). Este lugar, comparte cocina con el restaurante del mismo nombre, en el 54 East Irving Place, que es toda una leyenda. Bastante caro, todo hay que decirlo, es el restaurante gourmet más espectacular de la comida cruda que yo he probado. Estoy convencida que la mayoría de las personas que comen aquí deciden comer predominantemente crudivegano desde ese momento. Preparan platos salados de alta "cocina" estilo los que se sirven en El Bulli de Ferrán Adriá (me pregunto por qué aún no habrán investigado esta forma de "cocinar"), pero todo ecológico, completamente vegano y sin someter al calor, por lo que son platos que conservan todas sus propiedades nutricionales y se digieren óptimamente. En cuanto a los postres, son para quitarse el sombrero. Postres helados y a base de chocolate, preparados del mismo modo: sin azúcar, sin lácteos, sin harina, sin huevo, sin fuego... Sorprendente, delicioso y sanísimo.
En la semiesquina entre Irving Place y 17th Street, se encuentra esta pequeña tiendecita, el take away de Pure Food & Wine, donde los "cocineros" del restaurante Pure Food & Wine preparan platos más asequibles e igualmente deliciosos para llevar, tanto dulces como salados, que también puedes comer en un pequeño banco en la calle, al sol, o en las 3 mesitas interiores. Aquí suelo pedir agua de coco para llevar, y me la voy bebiendo por el camino, como una neoyorkina. Este es mi desayuno: electrolitos, minerales y enzimas bebibles, no en vano se dice que el agua de coco y el plasma sanguíneo son tan idénticos, que en épocas en las que, por escasez, no se han podido realizar transfusiones de sangre, se ha utilizado el agua de coco como sustituto. Cuando estoy más caprichosa, me compro un tiramisú crudivegano, aunque me modero, porque cobran 15 dólares por él... y es que, en esta zona, el alquiler de los locales es muy elevado.
Otros días, desayuno en Liquiteria un buen zumo verde, licuado en el momento, con los ingredientes de mi elección, y tamaño americano, claro. Liquiteria se encuentra en el 170 East de la 11th Street.
Volviendo a Union Square, en la misma plaza, tenemos la famosa tienda Whole Foods, es una especie de Supermercado de El Corte Inglés, para que nos entendamos, donde hay de todo, pero todo ecológico. Por poner un ejemplo: Bayas de goji, todo tipo de frutas y verduras frescas o desecadas, cremas veganas para el cuidado personal…
Más tarde, me encamino hacia mis clases, en el restaurante crudivegano Quintaessence, para mí el mejor de Nueva York. Ni tan gourmet ni tan caro, pero riquísimo, pequeño, coqueto y bien elaborado, el único 100% crudivegano. Su dueño, el Chef Dan Holyt, es mi maestro, un genio en cuanto a técnicas crudas y a mezclar ingredientes (en sus platos el todo es mucho más que la suma de las partes). Si vas, no olvides pedir el plato indio crudivegano: Vegetable Kofta en salsa de curry, mi preferido.
Quintaesencia se encuentra en el 263 East 10th Street, aunque están pensando en moverse al local de al lado, en la misma calle. En la puerta contigua, se encuentra Live Live, un pequeño establecimiento con chocolate, queso crudivegano de la marca Dr. Cow, cosmética cruda, electrodoméstricos y accesorios de cocina (mandolinas, telas para hacer leches vegetales, vita mix, cuisinart...) y otras delicias crudiveganas tanto para el cuerpo como para la mente.
Lo que no encuentres en Live Live, puedes encontrarlo en High Vibe, un poco más al sur, en el 138 East 3rd Street, bastante completo en cuanto a libros sobre crudiveganismo y a alimentación cruda para llevar (chips, granola, crackers, etc).
A la vuelta de Quintaessence, bajando por la Avenida A, en el número 139, encontrarás una tienda de regalos que se llama Sustainable, donde todo lo que se vende está hecho con material reciclado. Hay regalos preciosos y muy originales, como un marco de fotos hecho con las teclas viejas de un ordenador, delantales hechos con retales, agendas o lámparas hechas de trozos de papel, zapatos de restos de telas usadas, cajitas, pisapapeles, etc... todo el utillaje está recogido de la basura.
Bastante cerca, en el 91 de la 1ª Avenida, entre las calles 5 y 6, hay una tienda india llamada Dual Specialty, donde podrás encontrar todas las especias y hierbas secas que puedas imaginar, todas absolutamente. Abren todos los días desde las 11 hasta la 1 de la madrugada. También venden frutos secos y frutas desecadas, inciensos indios, aceites, etc.
Y por último, una tienda completísima para los amantes de los accesorios de cocina: Broadway Panhandler, situada en el 65 East 8th Street . Podrás encontrar un montón de avíos utilísimos para disponer los platos más lucidos. Lo más bonito que he encontrado ha sido un molde con forma de mariposa para preparar pasteles (crudiveganos, claro) para niños (y adultos).
Esta es mi pequeña selección, mis sitios preferidos, recuerda llevarla contigo cuando vayas a Nueva York. Te encantará. Y no olvides llevar contigo una maleta vacía, porque seguro que vas a necesitar espacio para guardar todo lo que compres…
Video viaje crudo a California
Con motivo de la boda de Matt Monarch y Angela Stokes
Para clases de cocina crudivegana y vegetariana, recomiendo la Escuela de Cocina Babbete; para encuentros y cenas crudiveganas, Vida en tu Comida.



